Los diputados de hoy

Los diputados de hoy, nos entregan a otra dictadura, que oficializan con su voto.
Guardemos esta fecha 16 de septiembre de 2009 como simbólica para nuestra memoria. Coincide con otra fecha del 16 de septiembre de 1955 y tal vez no sea casual. En aquel 16 de sept del 55 vimos caer el peronismo ante una Revolución que se llamó Libertadora. La simple lectura de la historia nos dará la razón para pensar en que paradójico o que exultantemente dolorosa, resulta esta coincidencia.
Quienes hemos vivido los últimos 50 años de historia argentina, sabemos por experiencia, que el silencio es el mayor de los pecados para allanar el camino a las dictaduras.
Hoy, con estupor y angustia vemos como, ni la clase obrera que será la primera que sufrirá del silencio permanece impertérrita mirando los sucesos. Sus dirigentes vendidos.
Los docentes, formadores de mentes en niños que se suponen deben tener espíritu crítico para poder ir mejorando sus situaciones de vida, tienen hoy el ejemplo de maestros que permanecen expectantes e impávidos ante los acontecimientos.
Hoy los representantes del pueblo, nuestros legisladores elegidos por nosotros a ese fin, hacen caso omiso del sentimiento de la población. Miran sus intereses y conjuntamente con los Gobernadores de cada provincia, se dejan manejar sin escrúpulos, en desmedro de nuestra libertad. Solo saben de sometimiento, no conocen la pelea por su pueblo. So pretexto de defender que les financien sus obras dejan desaparecer cualquier principio.
Tomemos en cuenta, para cuando la vida nos dé otra oportunidad de elección, que los gobernadores y legisladores pisotean nuestras ideas sin perturbarse ni pestañear.
Nuestras autoridades hacen uso descarado de premisas que son caras a la sociedad (los derechos humanos, la libertad de expresión, la distribución de la riqueza, etc etc etc) pisoteando ellos mismos los derechos que declaman solventar.
Desde ya pidamos perdón a los futuros ciudadanos de esta querida Argentina, hemos dejado que nos vendan, desde nuestra tierra, nuestras empresas y nuestras ideas. Solo nos queda una libertad que no podrán cercenar, que es la libertad de pensar.
Ojalá nos sirva para llegar a una sociedad mejor, justa, solidaria, y productiva.